Cuarto mes de viaje II: el viaje

Yo, que tenía muy poquitos kilómetros viajeros a mi espalda, de repente, me he pegado dos meses viajando. Cincuenta y cinco días en ruta.

Ni en mis mejores sueños habría podido visionar todo lo que iba a vivir.

Este, como la inmensa mayoría, es un post pa’ mi.

Para recordar.

Para añorar con mucho cariño.

Y para revivir en un futuro y reviajar.

Así que os aviso, lectores míos, que esta entrada igual no es la más interesante de todas. O sí, según. Así que si quieres puedes irte, o si lo prefieres, viajar conmigo 😊

Desde que nos fuimos un seis de enero de la granja…

  • He vivido 48 días en una van.
  • He visitado la que consideran “la octava maravilla del mundo” y me fue indiferente.
  • He visto delfines, focas, leones marinos, cerdos, insectos y aves que sólo pueden encontrarse aquí; he visto miles de peces, estrellas de mar azules, mantas, morenas, tortugas y pingüinos, todos en libertad. La mayoría los he tenido a escasos metros de mí y fueron encontrados sin buscarlos.
  • He surfeado por primera vez. Y lo he hecho con delfines nadando a mi alrededor.
  • Me he enamorado de una bahía y he vuelto a sentir la punzadita de dolor en el corazón de quien sabe que no volverá en mucho tiempo. Quizás… nunca.
  • He hecho la Ruta Escénica del Sur y me he recorrido Los Catlins.
  • He visto muchas, muchísimas, pero muchísimas cascadas.
  • También he visto varios faros.
  • Me he adentrado en selvas y bosques.
  • He estado en el punto más al sur de Nueva Zelanda, y también en el punto más al norte. Por lo que me he cruzado de sur a norte todo el país.
  • Me he bañado en lagos, en el mar de Tasmania y en el Océano Pacífico.
  • He conocido a gente maravillosa por el camino.
  • He visto glaciares en pleno verano.
  • He visto árboles que salen del agua.
  • He visto aguas naturales desde el azul más intenso hasta ríos de color blanco.
  • He visto cómo se hacía de noche dos veces al ver un bosque iluminándose con glow worms en la oscuridad.
  • He disfrutado más de pueblos pequeños perdidos que de grandes ciudades.
  • Se ha fortalecido mi vínculo con el mar como nunca antes.
  • Me he bañado en aguas terminales a casi 40º.
  • He metido los pies en agua que sale directamente de un glaciar.
  • He visto cielos plagados de estrellas.
  • Me he bañado en un mar cuyas aguas era calientes pero frías, calientes pero frías, calientes pero frías…
  • He conocido muchísima, pero muchísima cultura local y neocelandesa.
  • He estado en mis antípodas.
  • He estado en piscinas naturales que se forman en montañas cuando la marea del mar baja.
  • He conducido por una playa.
  • He visto una playa cuya arena echa humo -literal-, está tan caliente que te hierve los pies, pues el agua que hay debajo roza los 60º. Playa donde, cavando un hoyo, puedes hacerte tu propia piscina geotermal.
  • He entendido y admirado el alto valor que tienen los jardines históricos.
  • He disfrutado como nunca en un museo.
  • He estado en playas de dunas que verdaderamente eran desiertos.
  • He ido al paraíso y me he enamorado completamente de él.
  • He visto olas ENORMES morir en una barrera invisible creando lagunas enormes.
  • Me he cansado de viajar.
  • He adorado viajar con todo mi corazón.

Y seguro se me escapan varias cosas.

Porque me parece increíble haber vivido tantas experiencias. Me parece increíble que todo saliera tan bien. Temo que se me crea mentirosa o de querer ocultar las malas caras del viaje, pero es la realidad: ha sido genial.

Si tuviera que decir algo malo sería algunas incomodidades de vivir en una van, alguna que otra racha de lluvia aburrida y los últimos días de viaje, que se hicieron pesados.

El resto, ha sido genial. Y deseo que todo continúe así de bien. Al final cuatro meses no son nada. Ojalá la mala experiencia de antes de embarcar sea la peor del viaje en su conjunto. Ojalá no se vuelvan a dar momentos tan malos como aquel.

Sé que mi vida no siempre va a ser un camino de rosas. Sé que de improvisto pueden venir momentos duros o malos. La vida es imprevisible. Pero yo estoy preparada. Me noto fuerte. Y feliz. Muy feliz.

Cierro una etapa, un viaje, pero abro bien los brazos para recibir a lo que está por llegar.

👐 ¡BIENVENIDO! 👐

 

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Y apuesto a que te has emocionado escribiendo cada recuerdo.
    Por que tu emoción se transmite mediante las palabras

    Me gusta

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