Cráter Wolfe Creek, el ojo del desierto australiano

Uno de los lugares más alucinantes en el que jamás he estado y nunca pensé estar es, sin duda alguna, en Wolfe Creek. Y eso que, audiovisualmente, no invita mucho a ello…

Pero no voy a adelantar acontecimientos.

Hoy os voy a llevar a un lugar muuuuy especial de Australia que poca gente conoce y menos gente aun visita. Con todos ustedes… ¡el Cráter de Wolfe Creek!

Marta Diarra Lampi

Un poquito de historia

Fijaos lo grande y aislada que es Australia que no fue hasta 1947 que se “descubrió” el segundo cráter de meteorito más grande de nuestro planeta Tierra. Conocido como el cráter Wolfe Creek, este imponente boquete se encuentra a unos 145 kilómetros de Halls Creek en la región de Kimberley, en Australia Occidental.  Encima, fue descubierta completamente por casualidad por los geólogos Frank Reeves y NB Sauve, junto con el piloto Dudley Hart, quienes estaban simplemente haciendo un vuelo de reconocimiento de la zona.

Pero claro, si entrecomillo la palabra “descubrir” es por algo, pues los aborígenes ya sabían de él desde miles y miles de años antes…

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Fijáos si está aislado que no hay NADA a su alrededor…

Lo que dicen los científicos

Con un diámetro de 850-950 metros (¡ofú!) y encontrándose su cima a 35 metros sobre la llanura de su contorno, los geólogos estiman que el boquetoncio se formó hará unos 300.000 años cuando un meteorito de hierro que pesaba más de 50.000 TONELADAS le dio un buen porrazo a nuestro planetita, a unos quince kilómetros por segundo. Si esa velocidad no te sorprende, quizás lo haga cuando te diga que 15km/sg es igual que cruzarse toda Australia en menos de cinco minutos. Y yo tardé cuatro meses… 😜

¿Y dónde está el meteorito si tan grande era? Bueno, cuando impactó en la Tierra se formó tal explosión que su energía vaporizó al pedrusco… Sorry. PERO algunos fragmentos del mismo se encontraron dispersos hasta a cuatro kilómetros de distancia y (¡sorpresa, sorpresa!) en el Observatorio Astronómico de Perth puedes toparte con dos trocitos del ex-gigante meteorito de hierro 😃

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De mi visita al Observatorio de Perth

Lo que dicen los aborígenes

Como mencioné anteriormente, durante miles de años los aborígenes de las tribus Jaru y Walmajarri se reunían en el cráter, al que llamaban Gandilamal, a contar historias sobre la creación y a hacer vida. Una historia mitológica muy bonita cuenta que el cráter es el agujero por el que la Serpiente Arcoíris, la diosa creadora de vida, salió de la tierra para traer vida al Universo. Si no sabes quién es la Serpiente Arcoíris (¡muy mal!), échale un ojo a este post en el que cuento bastante sobre ella.

Sin embargo hay otro grupo aborigen de la zona, los Kandimalal, cuyos miembros más ancianos cantaban y contaban historias sobre una gran estrella que cayó sobre la Tierra… dando a entender que mucho, muchísimo antes de que los propios científicos encontraran el cráter, ellos ya habían deducido cómo se creó semejante agujero terráqueo.

Marta Diarra Lampi
¿No parece como un ojo?

Lo que dice el cine

Bueno, BUENO. Si tenéis pensado visitar el cráter algún día, no hagáis como yo y veáis la película ANTES de ir. Aun sabiendo que es sólo un film, eso de “basado en hechos reales” como que no inspira mucha confianza y uno se deja arrastrar por la paranoia colectiva…

Y es que en 2005 se estrenó una película de terror (bastante malilla, todo sea dicho) en el que tres mochileros deciden visitar y pasar la noche en Wolfe Creek, pero son secuestrados por un terrible, terrible torturador asesino.

Bueno, pero todo esto, ¿fue o no fue real?

Sí y no. El creador, Greg McLean, se inspiró en crímenes que sí que ocurrieron en Sídney en la época de los noventa, conocidos como los Backpacker murders, cometidos por Ivan Milat, uno de los serial killers más conocidos del país.

Lo curioso de todo esto es que la película ¡ni siquiera fue rodada en el cráter Wolfe Creek! El film se ambientó en el cráter, sí, pero se filmó en el estado de South Australia. O sea, ¡ni siquiera estuvieron allí! Si os interesa ver la película, en Internet podéis encontrarla fácilmente. Y si os gusta, estáis de suerte: en 2013 estrenaron la segunda parte 😋

A pesar de toda la ficción, todavía hay mucha gente que cree que el film es un documental fidedigno, y cuando comentas tus intenciones de ir o de haber ido, siempre hay alguien que suelta “¡pero bueno, ten mucho cuidado eh! Que ese sitio es peligrosísimo, ronda por ahí un asesino de backpackers…”

 

Bueno, pero que yo quiero visitarlo igual, ¿cómo lo hago?

El acceso al Parque Nacional Cráter Wolfe Creek se sitúa aproximadamente a 152 kilómetros por carretera al sur del pueblo Halls Creek, a través de la Carretera Tanami. Si vas, ármate de paciencia, porque es una carretera sin asfaltar que puede llegar a estar en muuuy malas condiciones. Más o menos tardarás en llegar al cráter en unas 2-3 horas de conducción.

Recomiendo encarecidamente que, antes de ir, repostes gasolina en Halls Creek, compres mucha agua y vayas (o llames por teléfono con anterioridad) a su Centro de Información Turística y preguntes por el estado de la carretera, ellos sabrán si es buen momento o no para ir. Afortunadamente cuando fui, justo acababan de “alisar” la carretera, por lo que conducir por ella no fue ningún problema. Aun así, se recomienda encarecidamente usar coche 4×4.

Puedes subir a pie a la parte más alta del cráter por un caminito corto de unos 200 metros. Lo subes en nada. Eso sí, no te metas dentro del cráter, que es peligroso. ¡Respétalo!

Como la carretera es larga (hasta un total de 6h de coche si regresas el mismo día), te invito a que pases la noche en el pequeño “camping” que hay. Es totalmente gratuito y tiene unos baño básicos. No se permite hacer fuegos, recoge tu basura y no te lleves de allí ninguna planta, animal y/o piedra, please. Como el camping sólo tiene baños, deberás ser 100% autosuficiente… si no te pilla el asesino 😜

Marta Diarra Lampi
Arriba a la izquierda, el camping; abajo a la derecha, el inicio de subida al cráter.

Pero si regresas sano y salvo, recuerda comprar tu pegatina de “yo sobreviví a Wolfe Creek” en el Visitor Centre de Halls Creek 😉 y de paso me compráis otra a mí y me la enviáis, ¡que yo me arrepentí de no hacerlo!

Bueno, espero que os haya gustado este post. A mí la verdad me maravilla este lugar, uno de mis lugares favoritos de mi viaje por Australia. Fue realmente mágico presenciar los resultados de un fenómeno astronómico-geológico tan único. Por eso quería compartir con vosotros un trocito de esa enormidad tan bonita 😊

Marta Diarra Lampi

Buenos viajes a todos ✈