Crónica de un mal día de trabajo

Esta mañana, cuando desperté (el dinosaurio todavía estaba allí), lo primero que hice fue buscar la leche. Miguel todavía dormía, pues su turno de trabajo comenzaba a las diez; no como el mío, cuyo inicio se daría a la friolera hora de las cuatro. De la madrugada. Por lo que debía buscar la leche con…

Crónica de un vuelo casi perdido

Miguel, hoy no volamos…   Os pongo en situación: imagináos a dos tiernos veinteañeros (bueno, una más veinteañera que el otro (ejemejem, cof cof, codazo codazo, guiñito guiñito). Comienzo de nuevo: imagináos a dos tiernos jóvenes en un aeropuerto, cada uno con una maleta y una mochila cargadas de ilusiones, con los ojos pletóricos de…